Guía de destino

Vietnam de norte a sur en dos semanas

El país cambia de clima y de ritmo según la latitud, así que el orden del recorrido importa tanto como los destinos elegidos.

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Barcas de pescadores entre formaciones rocosas en la bahía de Ha Long

Vietnam es alargado y estrecho, y esa forma condiciona cualquier itinerario: recorrerlo de norte a sur o al revés significa cruzar zonas con climas distintos en la misma época del año, algo que conviene tener presente antes de fijar fechas. Dos semanas alcanzan para una primera aproximación completa, siempre que se acepte moverse con cierta frecuencia y no intentar quedarse mucho tiempo en cada parada. La diversidad del país en tan poco espacio es precisamente lo que hace atractivo un recorrido de punta a punta, aunque también obliga a organizar bien el equipaje, ya que el clima puede cambiar radicalmente de una parada a otra.

Hanói, el punto de partida

La capital tiene un casco antiguo denso, con calles estrechas organizadas históricamente por gremios y un tráfico de motos que impresiona a cualquier recién llegado. Es una ciudad para caminar despacio, comer en puestos callejeros y acostumbrarse al ritmo del país antes de moverse hacia el resto del recorrido.

Dos o tres días suelen bastar para hacerse una idea de la ciudad y organizar las excursiones cercanas antes de continuar viaje.

El lago Hoan Kiem, en pleno centro, es un buen punto de referencia para orientarse los primeros días, y por la mañana temprano se llena de vecinos haciendo ejercicio, una escena que vale la pena presenciar al menos una vez.

Ha Long o Ninh Binh, según el tiempo disponible

La bahía de Ha Long, con sus formaciones de piedra caliza sobre el mar, suele visitarse en un crucero de una o dos noches desde Hanói. Ninh Binh, tierra adentro, ofrece un paisaje similar de piedra caliza pero entre arrozales, y se puede visitar en una excursión de un solo día.

Con tiempo limitado, Ninh Binh es la opción más eficiente; con más margen, combinar ambas muestra dos caras distintas del mismo tipo de paisaje.

Hue y Hoi An, la zona central

Hue fue capital imperial y conserva una ciudadela amurallada junto al río de los Perfumes, con un ritmo más pausado que Hanói. Desde ahí, un trayecto en tren o carretera lleva hasta Hoi An, una ciudad antigua de casas de comercio bien conservadas y famosa por sus sastres capaces de confeccionar ropa a medida en pocos días.

Hoi An suele ser una de las paradas favoritas del recorrido por su escala pequeña y su ambiente relajado, buen contraste después del bullicio de las ciudades más grandes.

El trayecto entre Hue y Hoi An por el paso de Hai Van, ya sea en moto o en coche con parada en el mirador, ofrece vistas de la costa que muchos viajeros consideran de las mejores de todo el recorrido.

Ciudad Ho Chi Minh, el sur urbano

Antes conocida como Saigón, esta ciudad tiene un pulso completamente distinto al de Hanói: más tráfico, más rascacielos y una vida nocturna más extensa. Los túneles de Cu Chi, usados durante la guerra, son una excursión habitual desde aquí y ofrecen una perspectiva histórica que complementa lo visto en el norte.

El calor y la humedad suelen ser más intensos que en el norte del país, algo que conviene tener en cuenta al planificar las horas de actividad al aire libre.

El delta del Mekong

Cerca de Ciudad Ho Chi Minh, el delta del Mekong ofrece mercados flotantes y canales navegables en barca, un cierre de viaje distinto al resto del recorrido. Puede visitarse en una excursión de un día o quedarse una noche para ver el mercado flotante a primera hora, cuando hay más actividad.

Quedarse a dormir en alguna casa de huéspedes junto al río permite ver el delta despertar al amanecer, algo que se pierde por completo quien solo hace la excursión de un día desde la ciudad.

Vuelo interno o tren

Las distancias entre norte y sur son largas, y muchos viajeros optan por un vuelo interno para saltarse el tramo central más largo, dejando el tren o la carretera para trayectos más cortos como Hue-Hoi An. El tren tiene la ventaja del paisaje, especialmente en algunos tramos costeros, pero puede sumar muchas horas al itinerario.

Combinar ambos según el tramo suele ser la forma más razonable de aprovechar el tiempo sin renunciar del todo a ver el país desde la ventanilla.

El clima cambia el plan

El norte tiene un clima más marcado por estaciones, con inviernos frescos y nublados, mientras que el sur se mantiene cálido y húmedo casi todo el año, con una temporada de lluvias definida. Revisar el calendario climático de cada región antes de fijar el itinerario evita sorpresas, ya que un mismo mes puede ser ideal en un extremo del país y poco favorable en el otro.

El centro del país, con Hue y Hoi An, tiene su propio patrón de lluvias, distinto tanto del norte como del sur, así que conviene revisar las tres zonas por separado en lugar de asumir que el clima de Hanói o Ciudad Ho Chi Minh aplica a todo el recorrido.

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